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Escenario Energético:

Lorenzo Reyes Mar
27 de Julio de 2009



La energía es base para el desarrollo económico y social de México, esa energía se obtiene por medio de tecnología, por ejemplo, la tecnología se usa para encontrar petróleo y gas, también para extraer esos energéticos primarios desde los lugares en donde se encuentran varios cientos de metros en el subsuelo tanto en tierra firme como en el mar.

La energía contenida en el gas natural, el carbón, los átomos de uranio, los rayos solares, el movimiento del aire o el combustóleo, se transforman por medio de tecnología en electricidad.

Para desarrollar la tecnología se necesitan tres ingredientes principales: base tecnológica, recursos humanos y financiamiento. Por lo tanto, la mayor parte de la tecnología que se usa actualmente en el sector energético, se ha desarrollado en los países que han invertido para su desarrollo.

El último análisis, basado en datos de los últimos años, de una institución norteamericana sobre la inversión en ciencia confirma que Israel sigue líder en inversión relativa en investigación y desarrollo (I+D) con un 4,7% de su producto interno bruto, más del doble que el promedio de los países de la OCDE. Le siguen Suecia, Finlandia, y Japón con un 3,86%, 3,51% y 3,18% respectivamente.

En Estados Unidos, las compañías privadas se enfocan a la elaboración de productos con un gran enfoque al mercado, mientras el gobierno dedica una enorme cantidad de dinero al desarrollo de tecnología que se considera estratégica, como es la tecnología nuclear o las fuentes renovables de energía. O sea, a productos que no necesariamente se comercializan en el corto o mediano plazos.

Para resolver cualquier problema en la industria petrolera mexicana se debe decidir entre generar, adaptar o comprar tecnología. Muchas veces se tiene que desarrollar tecnología porque no existe o no se puede comprar en el mercado, o bien para resolver problemas únicos o estratégicos.

Desarrollar tecnología involucra riesgos económicos en todas sus etapas, hasta en su demostración. El no desarrollar tecnología, sin embargo, conduce a una dependencia tecnológica.

Cuando una organización que provee servicios a la industria petrolera tiene los recursos para generar, adaptar o comprar tecnología, la decisión sobre cuál opción tomar depende del problema a resolver y de criterios estratégicos y económicos. Esta decisión la realizan los tomadores de decisiones.

Tampoco lo tiene la rapidez con la que China ha desplazado y está desplazando del mercado muchos de los productos elaborados en otros países. No es remoto que en un futuro China esté ofreciendo tecnología apropiada, así como servicios técnicos y tecnológicos a precios competitivos a compañías petroleras estatales del tercer mundo; si esto sucediera, el futuro de las instituciones nacionales de investigación y desarrollo podría volverse aún más incierto.

Para lograr el crecimiento tecnológico de un país se requiere:

1. Invertir más en la investigación y el desarrollo tecnológico. Se deben proporcionar mayores recursos para estas actividades a los institutos de investigación nacionales, así como a otros centros de investigación y universidades públicas del país. Existe ya un esfuerzo en esta dirección que habría que intensificar.

2. Propiciar nuevas fuentes de financiamiento externos al gobierno. Considerar requerir a las compañías extranjeras que venden tecnología o servicios a Pemex que proporcionen financiamiento para el desarrollo de nuevos centros de investigación y desarrollo tecnológico nacionales. O por lo menos, asegurar una transferencia de tecnología efectiva a organizaciones nacionales.

3. Analizar el impacto de las leyes ya promulgadas en ciencia y tecnología en el quehacer de las instituciones nacionales. Estos estudios podrían ser realizados anualmente por instituciones imparciales, como son las universidades públicas.

4. Analizar el desempeño de las administraciones de los institutos de investigación públicos del sector energía.

5. Elaborar políticas que permitan una planeación realista de los recursos humanos necesarios para las tareas de ciencia y tecnología que evite despidos masivos en el futuro de profesionales de la energía.

6. Establecer una política de estado que asegure la continuidad y el cumplimiento de las misiones de los institutos y centros de investigación y desarrollo tecnológico, así como el financiamiento apropiado. Esto aseguraría resultados independientemente de los cambios de directores de las instituciones.

Comentarios y Observaciones:

loremarpep@hotmail.com Cel: 2291740483




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